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miércoles, 30 de diciembre de 2009

Soy un GRINCH, ¿y qué?

A muy pocas horas de terminarse éste que fue sin duda alguna el peor año de mi vida, y aunque parezca ser un lugar común -porque de hecho, lo es-, llega el inevitable momento de hacer cuentas y situar en el debe y el haber lo que perdimos en el camino y lo que nos llegó de bueno a lo largo de este nefasto año.

Como país, perdimos completamente la vergüenza -si es que algún día la tuvimos-, y la memoria, que es todavía peor. Un porcentaje muy grande de nacos e ignorantes mexicanos, están frotándose las manos desde ahora, porque según ellos, el chaparro del copetón envaselinado llamado Peña Nieto, sobrino de Arturo Montiel, de tan deleznable memoria y perteneciente al más ratero y mafioso grupo político, (léase Hank González), el cártel de Atlacomulco, se enfila para ser el próximo presidente de esta república bananera. Y como es sabido a nivel mundial, este pueblo que no lee ni en defensa propia, está emocionado de que tal personaje haya anunciado nada más y nada menos, que su boda, con la tal Gaviota, -les juro que no sé ni cómo se llama-, ¡y al mismísimo Benedicto XVI! ¿Alguien recuerda en qué otro teledrama de Televisa, actuó esta actricilla, antes cuñada de la Vero Castro, madre de dos hijas, y ahora próxima primera dama? Yo lo único que recuerdo es que anunciaba una crema de lo más corriente para la piel seca, pero ni siquiera recuerdo la marca. Además, en el refrito espantoso y kitch de una de las mejores telenovelas colombianas "Café con aroma de mujer", no le llegó ni a la mugre de las uñas de los pies a Margarita Rosa de Francisco, que hizo el primer papel encarnando a Gaviotica, ¡ésa sí que es actriz!

En el caso del Jefe de Gobierno, Ebrard, no vemos mucha diferencia: él dejó esposa e hijos por otra actricilla que ni siquiera hizo nunca un papel protagónico, ahí sí que no recuerdo nada de nada y eso que vivo de mi memoria. ¿De qué jaula sacaría a la tal Mariagna Pratts? ¿Se le puede confiar la rienda de un país como México a cualquiera de estos dos personajes que sólo han entendido el vergonzoso lenguaje del nalga power? Hay que recordar a Díaz Ordaz y su Tigresa Irma Serrano, a Salinas de Gortari y Adela Noriega y casos más cercanos en el tiempo como el del presidente Menem y su mis universo, a Nicolás Sacorsi y su top model y a Silvio Berlusconi y sus memorables orgías. (¡Qué bueno que le acaban de romper la nariz!) Yo quisiera romperles la m... digo, la nariz, a estos personajes con tan baja autoestima que sólo han podido conseguir platos de segunda o tercera mesa y eso cubriéndolas de oro. He sabido de hombres mucho, pero mucho más importantes y poderosos que éstos, que debido al nalga power lo perdieron TODO, hasta la vida, hay que leer acerca de Julio César y Marco Antonio y su Cleopatra, -de los dos-, sólo por citar algunos.

Esto lo sitúo en el DEBE; también en esa columna pongo a los más de 40,000 empleados de la Cía. de Luz y Fuerza del Centro que se quedaron sin trabajo, sólo porque el presidente DEL EMPLEO, no tuvo el valor de desaparecer de un plumazo a uno de los sindicatos más corruptos del mundo y decidió que en bola, ni quien lo notaría, al fin que mal de muchos, consuelo de tontos. También, en el DEBE quedan los miles de muertos de uno y otro lado en la guerra contra el narco, que a todas luces, vamos perdiendo. De nuevo en el DEBE, quedará el haber despedido a Guillermo Ortíz, como presidente del Banco de México y haber puesto en su lugar al gordinflón de Agustín Carstens, si no puede cuidar de su enooorme persona, ¿sabrá cuidar nuestros dineros? ¿es una persona confiable quien se deja engordar de tal manera? He tenido el disgusto de encontrarlo varias veces en restarurantes de lujo y ¡habrían de ver cómo es que ha conseguido otro récord Guinnes para México, ¡como el Ministro más gordo del Mundo!
Por enésima vez en el DEBE queda el hecho de que los concesionarios de las guarderías del IMSS sigan cantantes y rampantes con su vida mientras hay tantos niños muertos que claman por la justicia. Yo misma, que hace más de ¡tres años! que no veo a mi querida y única nieta, sólo por que en este país bananero, globero y bicicletero no funcionan las Leyes ni tienen los niños ningún derecho. A propósito si algún buen abogado comprometido con la verdadera justicia lee ésto, le pido, le suplico, que me ayude.
Y sigue la mata dando... en el DEBE quedará la vergonzosa ley que aprobó la Asamblea de Representantes de esta ciudad, acerca de dar en adopción niños inocentes a parejas gays. Aclaro que no tengo nada que ver con el grupo PROVIDA y su ridículo y sempiterno líder, ni siquiera profeso ninguna religión. Sólo hay que tener sentido común y asomarse un día a la otrora bella y chic Zona Rosa, para ver que futuro les espera. En el DEBE también quedan los gasolinazos, los impuestos, la baja del peso, el alza en las tortillas, etc. ¡Creo que hay que ser GRINCH para decir que tenemos algo de dignidad!

Bueno, ya se me acabó el espacio y las ganas de seguirle, soy un GRINCH, y a muchísima honra, no tengo nada de borrego, no veo que haya nada que festejar, ni a nivel personal ni como mexicana, no pertenezco ni perteneceré a ningún partido, iglesia, club, o grupo... bueno sí, tengo la tarjeta que Gandhi otorga a los buenos clientes porque leo la friolera de dos libros diarios, fuera de eso, nada. Que los borregos balen, que los burros rebuznen, que las burras lleguen a primeras damas, que las hienas se carcajeen de todos, que los lobos lleguen a jueces en la Suprema, que los diputados legislen como marranos y los pendejos senadores les aprueben todo; que los narcos, QUE SON LO MENOS MALO QUE NOS PASA -porque ni siquiera votamos por ellos ni JURARON la frase: Y SI NO CUMPLO, QUE LA NACIÓN ME LO DEMANDE-, recapaciten y se pongan a trabajar y que Dios, si es que existe, no bendiga a NADIE. ¿SE DIERON CUENTA DE QUE NO HAY NADA PARA LA COLUMNA DEL "HABER"? SI ENCUENTRAN ALGO, AVÍSENME. ¡Y HASTA EL AÑO PRÓXIMO!

martes, 22 de diciembre de 2009

El árbol de Pepsi y el Circo Romano


Ayer lunes 20 de diciembre de este malhadado año 2009, crucé por la que, según dicen, es la principal avenida de la ciudad capital de esta república bananera. Eran más o menos las siete de la noche y hacía un frío desacostumbrado en un país tropical lleno de pirañas (PRI), de pejelagartos (PRD) y panes de muerto (PAN). Ni siquiera me acordaba de que había escuchado en las noticias que habíamos ganado, por enésima vez, un Record Guinness, por permitir a la refresquera trasnacional y símbolo del imperialismo gringo, instalar en la bella Avenida Reforma, el peor adefesio que se ha visto en la historia de México: una inmensa estructura de alambrón y foquitos de colores que, según esto, es el árbol navideño más alto del mundo. ¿Porqué no lo pondrán en New York? ¡Hubiese quedado hermoso en el Rokefeller Center! Yo me pregunto: ¿Cuánto $$$$ dinero le dieron al jefe de gobierno por la publicidad? ¡Lo suficiente para pasar la mejor de las Navidades fuera de México, nadie lo dude!

Hasta ahí, ya era -o debería ser-, una soberana vergüenza para la ciudad, pero en un país donde este sentimiento ha dejado de existir desde hace ya mucho tiempo, digo, la vergüenza; se suma todos los días más a la vergüenza nacional, una muchedumbre de nacos que ansiosos esperan a mitad de la calle, causando lástima a propios y extraños, a que se encienda el armatoste, para llorar de puritito mal gusto mexicano. Les puedo asegurar que si Cristo en persona se presentara en la Glorieta de la Palma, no despertaría tal emoción. Así, que el gobierno de la ciudad, presidido por el ridículo francesito Ebrard, del PRD por supuesto, no conforme con la playitas, las pistas de hielo, las celebraciones en el zócalo de los XV años de múltiples gordas, ahora también les puso un árbol para que se apendejen cada vez más y piensen que él y nadie más, es el mesías tan esperado. ¡Aguas, Peje! ¿Y todo esto, con qué dinero? ¡Pues con el de nuestros cada vez más gravosísimos impuestos!

Mientras la chusma ineducada e ignorante -que de ninguna manera, pobre-, se embelesa con tantos y tantos mimos y apapachos, ni cuenta se dan de que les sube el boleto de Metro, el microbús, las tortillas, la canasta básica, los prediales, el agua y todos los malísimos servicios que están a cargo de su gobierno. ¿Esto, según el PRD, es el socialismo? Yo me atrevo, ya que estamos en la época, a hacer una profecía: antes de las elecciones de 2012, Ebrard les regalará un pavo a cada familia "pobre" de la ciudad, para que festejen sus fiestas. Ya se acordarán... todo sea por poner su trasero en la silla presidencial de este país del que todos los políticos mexicanos dicen que está en bancarrota, pero que todavía alcanza y seguirá alcanzando para que vivan como emperadores romanos muchos próximos presidentillos de cuarta.

Todo esto es muy grave per sé, pero lo que realmente me preocupa es constatar que LOS NIÑOS MEXICANOS NO TIENEN NINGÚN DERECHO EN ESTE PAÍS. Ayer lunes, aprovechando la euforia de las fiestas navideñas, la Asamblea de Representantes de la ciudad, con inmensa mayoría perredista, aprobó muy orgullosa la ley que permite los matrimonios entre personas del mismo sexo. No tengo nada en contra de eso, que cada quien se case con quien quiera, con un caballo o un perro -si estos los aceptan-, pero de eso, a otorgarles el derecho de adopción de infantes que no tienen ni voz ni voto para decidir sobre su destino, ahí sí, ya no estoy de acuerdo.

La comunidad homosexual debería tener bien claro que si su opción es la de tener pareja -hombres o mujeres-, del mismo sexo, a menos que ocurra un milagro, no tendrán descendencia. Si lo único que les importa, como muchos de ellos han dicho, es ser libres de salir del clóset, ser felices a los ojos del mundo con la persona que escogieron para pasar su existencia y caminar orgullosos por todas las calles de el país, eso ya vienen haciéndolo hace muchos años -hay que ver con el más inmenso ASCO, el desfile de la comunidad lésbico-gay, que organizan todos los años- y no les debería importar tanto llevar críos inocentes a su rebaño. ¿Les ha otorgado a los niños, la tan llevada y traída, Costitución Mexicana, algún derecho para que el Estado los provea de un ambiente propicio para su crecimiento? NO, ni dentro del vientre de una madre irresponsable, ni fuera de él. Ya que el mismo PRD invita a todas las mujeres embarazadas que no quieran ir por la calle -recordando a un hombre y arrastrando a un niño-, a que vengan a la capital a practicarse un legrado -así, que ya se nos va conociendo como: La Capital Mundial del Aborto, y a seguir en las mismas, una y otra vez, hasta que el cuerpo aguante, al fin que ni les cuesta, todo va, de nuevo, con nuestros impuestos, y por cada aborto realizado, habrá un voto para el PRD, yo hubiera deseado que las madres de todos ellos hubieran decidido abortarlos y no estaríamos tan mal, o peor aún, los hubiesen dado en adopción a parejas gays, ¡Qué divertido! ¿Se imaginan al Peje con dos papás? o a cualquiera...

Alguien dirá que los matrimonios heterosexuales maltratan a los niños y no les dan buen ejemplo y estoy de acuerdo, es verdad, no todos, pero sí algunas bestias. También, estoy segura, lo harán los homosexuales, su condición no los hace ni santos ni buenos, ni a unos ni a otros. Lo único que hace falta, según yo, es EDUCACIÓN, la cual en este país es muy escasa, ¿Cuántas escuelas y universidades creen ustedes que se construirían en el país con lo que se gastan los partidos políticos en cada período de elecciones? Las suficientes para abatir la pendejez y la pobreza de un sólo plumazo y para que no existieran pendejos y retrasados mentales en las curules del odiado y despreciado Congreso de la Unión, ni en ningún lado- Pero sin pendejos a quien manipular ¿QUIÉN VOTARÍA POR ELLOS?

lunes, 7 de diciembre de 2009

AMANTES

¿Les ha pasado alguna vez que estando fuera de su casa no quieren regresar a ella por ningún motivo? Ahí los esperan los mismos muebles, los mismos colores, los mismos olores y los mismos libros (porque no han tenido ni tiempo de pasar a la librería a comprar uno nuevo), incluso, la misma luz del atardecer, que es tan triste. Así que deciden en unos segundos, dar una vuelta imprevista al volante y entrar por una calle por la que nunca han pasado ¡esta ciudad es tan grande! Ven un centro comercial y una idea luminosa entra e invade sus mentes: entrar a un cine puede ser la panacea para ese sentimiento de vacío, de descorazonamiento absoluto, de ser presos de La insoportable levedad del ser.
Al entrar nada más, da comienzo ese rito tantas veces llevado a cabo: buscar un lugar en un estacionamiento atestado de vehículos. Tras varias vueltas, escuchan el sonido de un motor encendiéndose y buscan desesperadamente qué lugar va a quedar vacío, en unos segundos logran localizarlo y corren hacia el deseado espacio, cuando están a punto de lograrlo, llega un güey con un carro chiquitito y rebasando por la derecha entra sin problemas en el pequeño cajón -cada vez son más chicos para ganar más dinero-, y sale presuroso y alegre de su autito viédolos con una lástima infinita. En ese punto tendrán dos opciones, sacar una llave de la bolsa y rayar a lo largo y a lo ancho todo el carrito, o buscar otro lugar. Optarán por lo segundo, dado que los mexicanos somos miedosos y dejados. Diez minutos después encontrarán por fin otro cajón disponible y podrán entrar esperanzados al cine.

Miran asombrados la cartelera. Resulta que en seis de los diez cines con los que cuenta el Centro Comercial, exhiben Luna Nueva, la segunda entrega de esa saga pedestre para adolescentes pendejos que se derriten por una banda de vampiros buenos, que no matan a nadie para alimentarse, sino que tienen guardadas en un refrigerador de quinta generación y fábrica de cubitos de hielo de colores, muchas bolsas con sangre fresca y debidamente analizada ¡no vaya a ser que esté contaminada con VIH y Hepatitis C. ¡No ven entonces la causa por la que poseen tremendos colmillos, si toman la sangre con popote y directamente de la bolsita, a la que sólo le falta el símbolo de Tous o Loui Vuitton!

En fin, y aquí quito el plural en segunda persona porque no tengo la costumbre de excusame entre muchos, y comienzo el singular de la primera persona que soy YO. Así que decido por una película que, de entrada, no me llamó la atención. El título es Amantes. Two Lovers. ¡Qué original! Dirige James Gray y actúan Gwyneth Paltrow y Joaquín Phoenix. El cartel me hizo pensar que iba a mirar una edulcorada historia de amor y yo no estaba para ésas, pero como era la única opción, no tuve más remedio que entrar y acomodarme en una butaca de una pequeñísima salita de tan solo 75 lugares. Ya eso me decía que no me había equivocado al juzgar la tal peliculita como apenas pasable pero nunca imaginé lo que realmente iba a encontrar.

Y lo que encontré fue nada más y nada menos que una adaptación cinematográfica de una obra de Dostoievsky: Noches Blancas. Tengo que confesar que habiendo leído muchas de las obras de este sublime autor, ésta precisamente, no he tenido el gusto de conocerla, pero me niego rotundamente a pensar que hubiese escrito algo tan malo, definitivamente NO. La peliculita en sí, nos habla de unos personajes ambivalentes, indecisos, que no saben en qué mundo viven, con problemas existenciales verdaderamente pavorosos y aparte de todo, mensos. En la treintena, el personaje de Gwyneth mantiene relaciones con un casado, es cocainómana, vive en un triste y deprimente departamento que le paga su amante y es secretaria el el bufete de abogados del cual él es socio, cuando menos tiene un lindo perrito; en cuanto a Phoenix, es un judío looser que casi a los 40 vive todavía con sus padres (una tristemente avejentada Isabella Rosellini), ayuda en el negocio de tintorería que tiene su familia en Queens, repartiendo la ropa de los clientes a pie, y se repone de un suicidio frustrado por el que estuvo un tiempo internado en un sanatorio psiquiátrico. ¡Todo un caso! El tercer personaje es otra judía dispuesta a casarse con él, tope en lo que tope, lo cual demuestra una de dos cosas: su total falta de autoestima, ya que no vale dos cacahuates, o que los judíos son todos tontos y loosers. Lo peor de todo es que este trío se comporta como si fuesen adolescentes, no deciden nada por ellos mismos, incluso salen de sus casas a escondidas como si todavía estuviéramos en tiempos de Romeo y Julieta.

Que algo no resultó en esta adaptación, se mira a todas luces. Lo único que se salva, según mi criterio, es la actuación de Phoenix. Amantes es una película sin brújula ni meta, podrá gustar a unos cuantos, lo que es a mi, definitivamente no estaba para ver una historia tan anodina que lo único que me provocó fue un coraje que todavía no se me quita. Finalmente, puedo afirmar que es un film totalmente prescindible en estos tiempos en los que necesitamos tanto salir de esta realidad tan caótica para refugiarnos en lo que consideramos debe ser una de las ramas más atrayentes del Arte como debe ser el cine.

Lo único que saqué en claro de una tarde abominable es que no debemos ser tercos y regresar temprano a casita, ahí nos quedará el consuelo de que siquiera no encontraremos pendejos en mini carritos, aunque quien sabe...