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jueves, 25 de febrero de 2010

Los edukadores

¡Otra vez la burra al trigo y los cerditos al horno! Así decía mi abuela paterna cada vez que constataba que alguien era terco como una mula y persistía en conductas inadecuadas para sí mismo y para los que lo rodeaban. Por supuesto que tal sentencia iba acompañada de un ejemplar castigo: no gozar los exquisitos postres que ella elaboraba para todos sus nietos. Claro que allá por los años 60s el comportamiento inadecuado consistía en desobedecer las férreas reglas establecidas por los mayores acerca cómo los menores bajo su tutela tendrían que respetar su autoridad a costa de todo. Por ejemplo: no ser rezongones; obedecer TODO lo que los mayores mandaran sin rechistar; sacar excelentes calificaciones (nueves y dieces); no ensuciarse la ropa a todo lo largo del día; no despeinarse aún cuando soplara un tornado a nuestro alrededor; comerse todo lo que nos sirvieran sin dejar ni una migaja; ir a dormir a las 7 de la noche y no faltar a las clases de catecismo los sábados; pero sobre todo...no hablar nunca y por ningún motivo con desconocidos; muy lejos estaba todavía la internet, que tantos y diversos peligros lleva a los hogares donde existen niños solitarios. Ayer se suicidó la sobrina de una amiga de tan sólo 14 años, a causa de amistades que había conocido en la red. La policía está siguiendo una pista realmente macabra. Nosotros crecimos con los cuentos de las abuelas, ¡porque ni siquiera había televisión!

El resultado: La Sociedad de los poetas muertos, Rebelde sin causa, Al este del Paraíso, Nido de ratas, Nacidos para perder, y finalmente, el Ché Guevara, el LSD, el amor libre (?) y el SIDA. La Generación del 68 partió en dos la manera de llevar la existencia en un antes y después de nosotros. El mundo cambió notablemente y los jóvenes de hoy ni siquiera lo perciben ¡vaya! tampoco los de mi propia generación, que fuimos los causantes de todo lo que hoy vemos y que nos repugna, nos asusta y nos asquea.

Claro que "lo que bien se aprende, nunca se olvida", así que pasado el deslumbrón y muertos los ideales de la juventud, nos casamos, tuvimos hijos, tratamos de meterlos en las mejores escuelas para que les inculcaran (a huevo), los mismos valores; compramos una casita de donde saldríamos sólo con los pies por delante; adquirimos un auto en cómodas mensualidades procurando siempre que fuera un poco más lujoso que el del vecino; llevamos a nuestros hijitos a Disneylandia, y finalmente, inclinamos la cabeza y aceptamos el yugo para jalar la carreta hasta nuestra muerte. Pero el cambio ya se había hecho, nuestros hijos son más libres -o al menos, así lo creen- de lo que jamás fuimos nosotros; presumen de tener otros valores (¿cuáles?), y van por la vida sin brújula ni meta, no se casan ni en defensa propia, odian a sus padres (la mayoría de las veces sin motivo), y rechazan todo lo que según ellos vaya en contra de su muy peculiar manera de vivir. Nunca han sido maltratados como lo fuimos nosotros, no han luchado contra ningún sistema -ya fuera patriarcal o de gobierno-, no se les privó de postre ni se se obligó a regresar a casa antes de las diez, como dice la canción de Serrat. Pero como esta manera de llevar las cosas, no los llevó ni los ha llevado a ningún lado, las nuevas generaciones comienzan a comportarse de forma distinta; la llamada generación X va quedándose rezagada y los chavitos vuelven la vista al pasado, miran deslumbrados hacia la mítica y legendaria generación del 68 y...¡Otra vez la burra al trigo y los cerditos al horno! como decía mi abuela; chavos de Europa -que van adelante siempre y con muchos años, respecto al tercer mundo-, comienzan a luchar de nuevo y por los mismos ideales que tuvimos nosotros a los mismos años. De esta manera, los treintones de latinoamérica quedan como generación sándwich y perdidos para siempre en la nada, salvo muy valiosas excepciones, claro.

Todo este debraye, para recomendarles una película alemana que vi el domingo en la Cineteca y que está súper. Es una maravillosa muestra de cómo hacer cine con muuuuy bajo presupuesto pero con mucha inteligencia. Se llama Los edukadores, así, con K, nos hace pensar, reír como enajenados y tiene un final de antología. Recomendada para los amargueitors de todas las generaciones y de todos los países del mundo. Realmente...¡qué ridículos hemos sido todos creyendo que podíamos cambiar al mundo! Vayan, cómprense unas palomitas y la consabida coca; siéntesense cómodamente y dispónganse a gozar viéndose en un espejo nada, nada empañado. El tema, es el que acabo de desarrollar en los anteriores renglones, ni más, ni menos.




sábado, 20 de febrero de 2010

EL HOMBRE LOBO


El cine del siglo XXI comenzó con la maravillosa e impactante trilogía del Señor de los Anillos y la mamona pero exitosísima serie de Harry Potter; pasando por la Brújula Dorada, Las Crónicas de Narnia y otra serie -para jovencitos que aún no estrenan su cerebro pero que se divierten a lo grande-, esta vez de vampiros: Eclipse, Luna Nueva y Crepúsculo, que los adolescentes de los 60´s no hubiéramos aceptado nunca por pedestre y mala; así como otras películas que ni siquiera recuerdo bien. Todavía quedan por estrenar El Hobit y alguna otra secuela -¡Ya párenle, por favor!-, de Harry Potter; y como si no fuera suficiente, llega hasta las pantallas otra historia acerca de un mito tan antiguo como la misma Biblia, en dónde nos cuentan que el rey Nabucodonosor se convierte el lobo por sus maldades. El licántropo también está presente en la mitología griega, hindú, egipcia, etc. A estas alturas, ya es casi imposible rastrear el comienzo del Mito, pero algún día lo lograremos, como en el caso del Vampiro. Dándonos cuenta de que el siglo XXI comienza con cine y literatura sobrenatural, mágica, fantástica y de ficción, nos queda claro que los dueños del mundo están educando a las nuevas generaciones para que desarrollen una imaginación que hoy por hoy, está literalmente MUERTA.
En esta ocasión, la acción transcurre (como en casi todas las versiones), en Inglaterra y en los albores del siglo XX. Un viejo aristócrata (Anthony Hopkins), es el último cabo de raza de una especie ya en extinción: la nobleza rural de Europa, dueña de miles y miles de acres, de castillos y palacios; de bosques y lagos; de hombres, y hasta de sus propias almas. Señores de horca y cuchillo, descendientes orgullosos de siniestros antepasados: los señores feudales de la Alta Edad Media. Encerrados a piedra y lodo en viejos palacios y castillos que se caen a pedazos, y rodeados de una modernidad que detestan con toda su alma, resultado de una revolución industrial que tarde o temprano acabará con ellos.
Saben que morirán para dejar paso a un mundo que no comprenden, que odian, pero que ante todo desprecian con todo su corazón: la burguesía y el pueblo rudo e ineducado. Una Nueva Organización Mundial que desplazará a sus antiguos sirvientes y trabajadores del campo, para hacerlos vivir como ratas en las atestadas, insanas y malolientes ciudades, a donde se dirigirán para trabajar en las fábricas y ser parte de un nuevo mundo tecnologizado, que pone al hombre a competir contra las máquinas y que no los hará vivir mejor, sino más infelices, si es que eso puede ser posible, pues ya ni siquiera verán el sol ni las estrellas, desaparecidas para siempre tras una perpetua nube de gases pestilentes. Está por demás decir y dejar claro que ese idílico mundo que pregonaban los demócratas y liberales del siglo XIX, NO ES, NI SERÁ, el paraíso que se esperaba y que NUNCA a todo lo largo de la historia del hombre, se había vivido en un mundo tan violento como en el que ahora vivimos (?)

En este escenario, se desenvuelve una historia ya anacrónica que sin embargo sigue interesando a los espíritus románticos y nostálgicos como el que yo poseo, ni modo, lo acepto sin avergonzarme por ello. En los alrededores del palacio en ruinas de esa familia que ya lo ha perdido todo y sólo espera la muerte, comienzan a ocurrir una serie de asesinatos espantosos e inexplicables; ya saben, es una historia que hemos visto muchísimas veces y contada de la misma manera, como un eterno y terrorífico retorno a los mismos caminos, a los mismos pensamientos, a los mismos monstruos que habitan y han habitado dentro de nosotros mismos. Están todos los ingredientes para una película de terror: el viejo castillo, un secreto de familia, unos crímenes horrendos, y el forastero que llega a descubrir de qué se trata. Siempre será un acierto llamar a Hopkins al casting de un film, pero debo suponer que este ennoblecido (fue nombrado Sir, por la reina de Inglaterra), actor inglés, anda corto de fondos, pues se ha dejado encasillar en la interpretación de seres indudablemente atroces y depedradores, como el antropófago Hannibal, y ahora, El Hombre Lobo. Él es mucho mejor actor que eso, pero los euros son llamativos, ni duda cabe. Lo acompaña otro buen actor: Benicio del Toro, que en este caso, está totalmente fuera de lugar haciendo el papel del hijo de Hopkins, incluso el vestuario que lleva le queda mal, sentimos la incomodidad que causa en Benicio, usar la ropa de una caballero inglés del siglo XIX, está totalmente fuera de lugar. El papel de la casta y virginal heroína, recayó en Emily Blunt, que se puede decir, está sólo a un nivel medio y nada más, y por último, la dirección, -buena, porqué no decirlo-, pero caótica en gran parte del film, de Joe Johnston.

Lo interesante de este film, es que la premisa cambia radicalmente, el decadente noble inglés (Hopkins), ya no mira la maldición que lo aqueja, como algo que deba rechazar y ver como algo verdaderamente espantoso. Él acepta al Mal, al verdadero MAL que se escribe con mayúsculas y con miedo; y goza con él, como ninguno o casi, ninguno de los espíritus medrosos y vacilantes que poseen el noventa por ciento de los habitantes actuales de este mundo, lo haría, y digo casi, porque, después de cavilar unos segundos, a mi sí que me gustaría ir del lado oscuro, si ahí se me diera el poder de eliminar a unos cuantos que están de más en este lado.

Por supuesto que recomiendo esta puesta en escena, que sin llegar a ser grandiosa, es diferente. La dirección de arte es muy buena, la ambientación, sublime, y el único gran pero: Benicio del Toro, que está bien de agente anti-narco y en la frontera México-EUA, pero totalmente fuera de lugar en un castillo ruinoso de la Edad Media. Sólo para pasar un buen rato y dejar fuera de la oscura sala cinematrográfica, el naco e ignorante mundo que nos rodea.

jueves, 11 de febrero de 2010

La teta asustada


Latinoamérica, ay, latinoamérica ¿hacia dónde vamos? ¿hacia dónde nos dirigimos si no tenemos ni brújula ni meta? Llevamos ya cinco siglos en un alumbramiento eterno, no acabamos de nacer pero de morir tampoco; ni siquiera podemos ponernos de pie y caminar a donde nos lleven nuestros pasos; a donde nos lleven el viento y nuestras ganas; a bajar al mar o a subir una montaña. Sufrimos de una ataraxia que sólo aqueja a los pueblos del sur, a los pueblos bajo el Trópico de Cáncer, a los pueblos sin memoria, sin Dios y sumidos en la NADA.

A ritmo de cumbia nos arrastramos por el lodazal, torpes como gusanos que nunca verán la luz, ni ascenderán a los cielos. Fausta es así, como muchos de los que habitamos en este subcontinente, en este pedazo de planeta tan lleno de sufrimiento y de injusticia; ella no ha visto el mar, sólo ha visto la miseria y el miedo; mujer niña que canta sus penas, que inventa sus canciones y exorcisa con ellas sus demonios; es el fruto de un vientre violado, Fausta es una teta asustada, como les dicen en el Perú; una flor sin perfume que germinó bajo el ruido de la metralla.

Fausta tiene un solo amor: su madre. La madre no tiene nada, sólo su odio le ha pertenecido, y a él se aferra hasta que se le termina el tiempo sin que acabe de terminarse el odio. Algún día tuvo un huerto y sembró en él lo que quiso, pero siempre son más fuertes las querencias y abandonamos a veces un paraíso para caer de bruces en el infierno. No somos dueños de nada, ni siquiera de un pedacito de tierra que cobije nuestro cuerpo cuando morimos; no habrá siquiera una cruz, a veces, ni siquiera un cuerpo. Nos vamos como llegamos, solos y bañados en lágrimas, solos y amortajados con nuestro sudario, la única pertenencia que nos llevamos.

Fausta se queda sola, con el cadáver de su madre y sin una moneda en la mano para poder enterrarlo. Fausta tiene tanto miedo que mete en su vientre una papa, una papa que da retoños en vez de hijos, una papa que crece e invade todo su mundo y su cuerpo, pero prefiere eso que el sufrimiento que presenció en su madre. Fausta canta y gana perlas, ella llevará a su madre a conocer el mar, tendrá por fin un pedazo de tierra en donde enterrarla. En latinoamérica hay muchas Faustas; muchas niñas violadas como la madre, aterrorizadas, como Fausta. Y de su paso por el mundo, no queda nada, quizá un túmulo de tierra que los perros escarban; a veces un hoyo en el desierto o unas cenizas que el viento levanta. Una madre que las llora, un vestido de XV años; una foto en una caja de zapatos y una llaga en el alma.

La teta asustada está nominada para el Óscar a la mejor película extranjera. Este film no nos dice nada nuevo, no nos muestra desgraciadamente una realidad extraña; no no es desconocido ni nos espanta; es el pan nuestro de cada día. Y no, no podemos perdonar a los que nos ofenden, ni esperamos un paraíso ni a ningún mesías. Los hombres deberían pensarlo dos veces y con mucho cuidado; somos la mitad del mundo y ya estamos hartas. No vamos a pedir favores, exigiremos lo que por fuerza nos toca, lo que otras se han dejado quitar; lo que desprecian las más; lo que la mayoría de mujeres ni siquieran echan en falta: la Libertad de hacer lo que nos plazca, de pisar fuerte en el mundo sin nadie que nos diga que debemos ir dos pasos atrás, o que somos la sombre que impulsó a un hombre (marido o hijo), para que llegara muy alto; la libertad de llevar la frente muy alta, sin burkas, o velos, o papas; de salir o entrar sin tener que pedir permiso a nadie; de leer muchos libros; de llevar cortas las faldas; de una vez y para siempre, y por los siglos de los siglos, hasta que este pinche mundo acabe.

La teta asustada

lunes, 8 de febrero de 2010

El hombre serio


Hace unos días, sucedió algo curioso: todos mis amigos comenzaron a recomendarme, a sugerirme, a advertirme, que si pensaba asistir a una sala de cine para ver la más reciente película de los hermanos Coen -todos saben que soy una de sus más fieles seguidoras-, no lo hiciera de ninguna manera, pues se trataba de un film de judíos, para judíos. Que era lento y aburrido, además de que no había quien lo entendiera, pues desconociendo la gente, las costumbres, la religión, y las tradiciones judías, la película era de un aburrido... difícilmente aceptable para un público más o menos normal.

Tengo por norma no seguir los consejos que me den respecto al juicio de nadie en cuestiones culturales, y menos tratándose de cine, por ejemplo, todo el mundo estaba fascinado con Avatar, y no es que siguiera las sugerencias de nadie, pero fui a verla y constaté personalmente que la película más taquillera en la historia del cine, era, es, y seguirá siendo un fiasco, una historia deleznable para las masas que se conforman con poquito y se resisten a pensar, comportándose como niñitos de pecho con sólo unos efectos especiales espectaculares; el cine debe aspirar a más que eso.

Así que, desoyendo los consejos de mis amigos me fui al cine a ver El hombre serio. Eso fue el viernes y todavía estoy gozando por la excelente impresión que me dejó en todos los sentidos. Primero, un guión inteligente que desde el ingenioso comienzo nos abre un sinfín de expectativas acerca de lo que vendrá después; y lo que vemos después, es el desarrollo de una historia sui géneris como pocas que yo haya visto. A los pocos minutos captamos que ese judío looser que habita en unos suburbios desolados y deprimentes en donde las casitas iguales se pierden en el horizonte y en donde no se mira ningún árbol; que vive con una esposa insatisfecha que lo menosprecia y le es infiel; que tiene dos hijos poco menos que retrasados mentales que no dan una; que tuvo que dar cobijo bajo su techo a un hermano bueno para nada, que ha dedicado su vida a descifrar, basándose en las matemáticas, el gran misterio de cómo ganar en los juegos de apuestas; que vive muy angustiado por el inmenso temor de perder su trabajo como profesor de matemáticas en una secundaria en donde todos sus alumnos se duermen de puro aburrimiento... ¡es nada menos y nada más, que un Job de la década de los sesentas! Rodeado de una humanidad, mala, infiel, traicionera, drogadicta -comenzando pop su propia familia-, es el único hombre justo que queda en el mundo.

Poco a poco, ese Dios inclemente y justiciero del Antiguo Testamento, le va quitando todo; primero la mujer, que lo echa de su propia casa porque no se ve bien que sigan viviendo juntos en el proceso de divorcio; después, a su hermano, que es detenido por la policía acusado de sodomita, pederasta y jugador; despojado por su vecino goy (no judío), de su propio jardín, que comienza podando y termina cercándolo con la idea de construir en él; ¡y para colmo de sus males! se ve él mismo cercado por la tentación de aceptar el soborno de un estudiante vietnamita que no entiende nada de nada y necesita aprobar el examen de matemáticas. Obviamente, como todo judío, acude a un rabino joven que no le ayuda en nada; después, a otro rabino maduro que sólo habla a base de sentencias bíblicas más crípticas que la pirámide de Keops y que tampoco le puede ayudar. En esos momentos de desesperación busca ávidamente señales de Hashem (Dios), para que lo guíe y lo reconforte, pero el silencio es la única respuesta que recibe. Por otro lado, tiene que enfrentar el juicio de divorcio que emprende la esposa infiel en su contra, además de que necesita defenderse del vecino atrabiliario, para mantener intacta su propiedad. Cuando por fin encuentra a un abogado, por supuesto judío y -bastante caro-, para que se haga cargo de sus casos, éste muere inexplicablemente, de un ataque fulminante al corazón.

Mientras la historia va desarrollándose, yo no dejaba un momento de carcajearme a todo pulmón, y conociendo la historia de Job y la de Lot, de la que también tiene reminicencias, pueden imaginar que yo estaba en la orilla del asiento esperando el descenlace y al final...¡Claro que no contaré el final! ¡Vayan al cine a ver una de las historias más hilarantes que he visto! No cabe, al menos, no me cabe a mi la menor duda, de que los hermanos Coen se han ido refinando, porque toda esta maravillosa historia está contada con un humor finísimo e irreverente, con el humor que sólo los inteligentes pueden hacer y otros, apreciar.

Está de más decir que en este film no veremos ningunos efectos especiales, que El hombre serio, no necesitó de millones y millones de presupuesto, que ahí, sólo hay inteligencia y más inteligencia; y que, con todo y seguramente -así lo quiera Hashem-, estará nominada para llevarse el Oscar a la mejor película, y entonces corroboraré lo que digo a mis alumnos de la Universidad del Cine Independiente: "Entiéndanlo chicos, sin historia no hay película, sin una excelente historia, no habrá nunca un Globo de oro, ni un Oscar, sin inteligencia, por parte de los creadores y los espectadores, sencillamente el cine estará destinado a desaparecer" . Al tiempo, al tiempo...

¡Ah! y por supuesto, reclamé encolerizada a los amigos que me recomendaron no verla, su poca sensibilidad y falta de cultura cinematográfica.

jueves, 4 de febrero de 2010

Festejos del Bicentenario

Faltan menos de ocho meses para los festejos del Bicentenario y ni siquiera yo, que tengo una imaginación verdaderamente desmesurada y bastante calenturienta, me puedo imaginar qué tienen o han tenido en su vacía cabeza, qué imaginan hacer, o qué planean, los organizadores de una fiesta que debería ser importante para todos los mexicanos, pero ciertamente, las cosas no están en el país para fiestecitas arrabaleras, como seguramente lo serán, si es que se llevan a cabo. Ya saben, banquetes suntuosos en el castillo de Cahpultepec, para los gobernantes, empresarios, líderes de opinión e invitados extranjeros; toda una inmensa chus fauna (apócope de chusma y fauna), de gorrones; en donde veremos entrar a toda esa bola de monas (changas, como la de Tarzán), vestidas con las mejores marcas, que por cierto les quedan muuuuy mal; y las fiestas populares en el Zócalo -con garnachas, buñuelos, globos, saltapericos y fuegos pirotécnicos para el ignorante pueblo mexicano, al que siempre se le contenta con tan poco. Ya ni siquiera piden pan, porque no se los darán, si acaso a Paquita la del Barrio, que les cantará para que exorcicen sus traumas por ser tan nacos e ignorantes.

En primer lugar, el costo, -que desembolsaremos TODOS-, será inmenso y la verdad es que están haciendo falta muchas cosas más importates que gastar un dineral que haría falta para otras cosas más urgentes. Por ejemplo, pararle el alza a los combustibles, que eso lleva a una inflación galopante. Las tan llevadas y traídas fiestas, sólo servirán para que se sirvan con la cuchara grande los organizadores. Al pueblo mexicano sólo le interesa lo que le icumbe directamente a él, y desconocedor de toda su historia, es incapaz de sentir orgullo y desconoce la dignidad; así que será el dinero más malgastado y mal invertido que tiremos a la calle. La vida de un mexicano promedio es levantarse -eso sí, muy temprano-, asistir a una oficina en donde finge que hace algo; salir a comer unos tacos llenos de materia fecal en una sucia banqueta y terminar el día en cualquier cantinucha en donde transmitan el juego de futbol, que eso sí, no se perderían ni que estuvieran velando a su madre. LO REPETIRÉ HASTA EL CANSANCIO, NO TENEMOS NADA QUE FESTEJAR.

NUNCA, a lo largo de los 200 años que tenemos como país independiente, lo hemos sido verdaderamente, México depende de muchos países y de muchas circunstancias: de su petróleo, (QUE SI HAY, Y MUCHO, NO SE DEJEN ENGAÑAR), de los migrantes y de E. U., sólo por decir algunas, y cada día será más y más dependiente, en este mundo globalizado, deshumanizado e imbecilizado, si no se pone, y pronto, las pilas. De la Revolución, ya ni hablar. Se pregona por todas partes y en todos los medios, que somos una república democrática, laica, libre y soberana, pero no hay nada más falso. Ni república democrática, porque vivimos en una partidocracia corrupta y vergonzante; ni libre, porque el país está repleto de caciquillos siniestros que se han ido heredando el poder y el país, a lo largo de los últimos 50 años; ¿Alguno de ustedes que tenga menos de 40 años ha dejado de ver en el escenario político a Beatriz Paredes, Santiago Creel, Francisco Labastida Ochoa, Porfirio Muñoz Ledo, Cuauhtémoc Cárdenas (toda la tribu Cárdenas), los Alemán (toda la tribu Alemán), el Peje, Fernádez de Ceballos, Amalia García y toda su nefasta parentela (adueñados del Estado de Zacatecas), Agustín Monreal y sus narcos hermanos (ídem); Rosario Green, Manuel Bartleth, Elva Esther Gordllo, Francisco Hernández Juárez, Carlos Salinas de Gortari, Dolores Padierna y su marido Bejarano, el naco ladrón de las ligas; Matí Batres (y toda su parentela), y tantos y tantos, que llenaría varias páginas. Siempre las mismas caras horribles y odiadas; siempre tragando de nosotros, viviendo de nosotros, robándonos a nosotros, como vampiros eternos en una noche que ya se va haciendo también interminable. Tampoco es laica, porque los políticos que pregonan que sí lo es, ni siquiera saben su significado, además de que todos son unos mandilones que hacen lo que sus espositas les dicen, y van a misa a darse golpes de pecho, bautizan a sus engendros, se casan por la Iglesia y piden los santos óleos cuando sienten que la pelona se acerca, pero todo en lo oscurito; soberana ni madres, siempre ha pedido permiso a Los Estados Unidos hasta para ir al baño, ¿y democrática? Ojalá y nunca lo sea, porque el pueblo mexicano, hoy menos que nunca en su Historia, está preparado para gobernar, nada más hay que fijarse en cómo estamos.
En la reforma política, entre muchas de las cosas que propone el presidente Calderón, está la de reelegir diputados, senadores y presidentes municipales, como si no se estuviera llevando a cabo esa repetición desde hace mucho, mucho tiempo. Se retiran los padres, llegan los hijos, les suceden los nietos, los hermanos, los cuñados, las amantes, las concubinas y nada más falta que hereden sus puestos a sus sirvientes, a sus chachas -perdón, eso ya se dio con Rosario Robles, descendiente de criados de los Cárdenas-, nos falta nada más, que nombren diputados a sus perros, y seguramente nos iría mejor. Pero no tiene la culpa el indio...

¿Y que decir del clero? ahí, como los cargos son vitalicios, llevamos años viendo la cara de espantoso ídolo malhecho de Rivera Carrera, y la del innombrable, vulgar, desenfrenado y degenerado, obispo de Ecatepec, Onésimo Zepeda. Par de buitres, -perdón, no quiero que esos animalitos que sólo viven de acuerdo a su naturaleza, se sientan insultados- ¡faltaba más! Antes, siquiera los obispos y cardenales eran otra clase de gente, ahora son puros nacos malvivientes que entran a engrosar las filas de los que no hacen nada, pero que se la pasan muy bien; a ejercer su siniestro oficio de tinielas para que nadie piense por sí mismo ni se salga del huacal; nacos, pobres, feos e ignorantes, que llegan a la Iglesia para comer, pues en sus pueblos, ni siquiera nopalitos, y para ejercer la pederastia sin recibir ningún castigo por ello. Ay, no pueden siquiera imaginar el cansancio y la frustración que me embarga, no lo pueden imaginar...

miércoles, 27 de enero de 2010

Se armó la Gorda

Comenzaron los Foros para dizque hacer la reforma política que tanto le hace falta a este desgraciado país. El presidente Calderón -al que se le ve cada vez más enojado-, mandó una iniciativa el último día de sesiones del año pasado para reformar algunos estatutos en la forma en que se ha venido dirigiendo la política de México. El PRI esbozó una sonrisa displicente y sardónica pensando que ya podrá el jefe del ejecutivo lanzar todas las propuestas que quiera, que como él tiene la inmensa mayoría en la Cámara de Diputados, "¡NO PASARÁN!" como dijo la célebre Dolores Ibárruri, La Pasionaria, y repitió la copiona gordinflona de los huipiles Beatriz Paredes Rangel. Lo que nunca de los nuncas pensó el PRI fue lo que pasó después: que contra todo lo que se pudiera pensar, el PAN y el PRD, formaran una coalición para muchos imposible, para otros desesperada, para algunos ridícula y para unos pocos totalmente inútil. Además, junto con el PRD van también el PT y Convergencia; seguramente el PRI, irá, además de con el consabido Verde Ecologista, con el vendido PNAL, -propiedad exclusivísima de la más nefasta mujer que ha existido en este país-, Elva Esther Gordillo, total, que por enésima vez constatamos que México no vive en una democracia -que eso ya es bastante malo-, sino en una desvergonzada, corrupta, ladrona, voraz y vampírica partidocracia.

Haití desapareció como por arte de magia, jamás sabremos qué pasó con ese pueblo destruido por la fatalidad y la ignorancia, ahora existen otros dos huesos que roer: el Foro para la reforma y el incidente en el Bar Bar a uno de los jugadores del América. ¿Han escuchado ustedes la voz de algunos conductores de noticieros? Me refiero a una voz acuosa, emitida con una boca llena de saliva, como si de verdad fueran auténticos perros de caza. Ahora ladrarán hasta el cansancio acerca de estos dos tópicos, y el resto del mundo... ¿a quién le importa? y será así hasta que haya otro escándalo, y otro, y otro...por los siglos de los siglos. ¿Y el pueblo de México? Llorando frente al Hospital Ángeles del Pedregal y en los altares improvisados que colocó TELEVISA en los alrededores del estadio Azteca para que los nacos fueran a rezar por la salud de un deportista degenerado que no vale dos cacahuates. Si yo escribiera una novela con los hechos verdaderos que pasan en este país, y dijera que es surrealista o perteneciera a la corriente del "realismo mágico" ¡nadie me lo creería! ¡Ya superamos incluso al mismo Kafka! y vaya que no lo digo con orgullo, sino con una inmensa tristeza.
Volvamos al asunto del Foro que es lo que me interesa en estos momentos y pensemos ¿si el PRI es tan fuerte e invencible como tratan de hacernos creer, porqué se armó la Gorda Beatriz y después de un larguísimo y sospechoso silencio al frente de su partido, ahora grita a los cuatro vientos que la coalición PAN-PRD es una aberración contra natura? ¿Porqué Manlio Fabio Beltrones habla como si en verdad pensara tratando de convencernos de que su partido es lo que más nos conviene? ¿Porqué Peña Nieto se ha quedado calladito? Aclaro que YO pienso que ese pacto es increíble, sólo por decir algo, pero que los motivos bien valen una misa.

Y los motivos son los siguientes: hay varios Estados en la república -aunque diría que casi TODOS-, que son coto privado del susodicho y aborrecido partido: Hidalgo, Oaxaca, Puebla...sólo por citar algunos; y éstos dos (Partidos), quieren arrebatárselos al dinosaurio. Vayamos por partes y comencemos por Puebla ¿quién se acuerda todavía del gober precioso Mario Marín, de tan infausta memoria? ¿Quién se acuerda de aquella memorable conversación telefónica con un árabe llamado Kamel Nacif, que hace pantalones de mezclilla, en la que le pedía (al gober), que le mandara dos niñitas para divertirse con ellas? En cualquier otro país que se respete, este horrible y naquísimo ente hubiera sido retirado de sus funciones ipso facto, aquí, no pasó NADA. ¿Quién se acuerda del escándalo con aquella periodista llamada Lydia Cacho, que fue secuetrada en Cancún por órdenes suyas y como venganza por haber denunciado una ignominiosa red de trata de blancas de la cual el gober precioso era cómplice, si no es que jefe? ¿Quién se acuerda de que el caso fue llevado a la Suprema Corte de Justicia y ésta lo absolvió de TODA culpa? YO ME ACUERDO.

Vayamos a Oaxaca: YO estuve en la capital del Estado sólo algunas semanas antes de las elecciones en las que el PRI arrasó (?) con todo e impuso a Ulises Ruiz, de más infausta memoria, al frente del gobierno de uno de los Estados más pobres y atrasados del país. Recuerdo haber caminado por todo el Estado de norte a sur y de este a oeste; recuerdo muy bien haber presenciado mítines en TODAS las plazas de esos pueblos repudiando al PRI; recuerdo habler hablado con líderes de varias organizaciones indígenas ¡Y vaya si recuerdo que TODAS estaban en contra del PRI! Recuerdo haber hablado con comerciantes, hoteleros, joyeros y hasta vendedores ambulantes y no hubo uno solo, sí, como oyen, UNO SOLO, que dijera que iba a votar por el partido de los dinosaurios. TODOS, TODAS LAS ClASES SOCIALES, estaban con Gabino Cué. ¿El resultado? Los muchos muertos y heridos en los hechos que casi acaban con la economía oaxaqueña y que pusieron en muy alto riesgo la seguridad nacional. Recuerdo a la APO desfilando furiosa y destruyendo todo a su paso; los hoteles cerrados, los oaxaqueños encerrados tras sus puertas y el Presidente Fox, acostumbrado a inseminar vacas, equivocándose a cada paso que daba tratando de apagar el polvorín. ¿Recuerdan que la APO se vino a la ciudad y convirtió en un caos TODO? ¿Se acuerdan de Ulises Ruiz comiendo paleta helada y sonriéndose, diciéndole a un periodista que "no pasaba nada" en su Estado? ¿Se acuerda alguien de todo esto? YO SÍ ME ACUERDO.

Y ya no le sigo con Hidalgo porque ahí sí que acabaron con todo. El 90% de los hidalguenses se fueron de inmigrantes a los E. U. y el 10% que quedó, es población flotante de esta ciudad, a donde vienen a trabajar de lunes a viernes porque en su Estado ya no quedó nada de nada. Hidalgo ha sido propiedad privada del PRI, desde que yo tengo memoria, de la misma manera que el Estado de Michoacán lo ha sido de la familia Cárdenas, así que, ¿hacia dónde mirar? ¿Alguien recuerda los tupidos bosques que rodeaban a la ciudad de Tulancingo? ¿Alguien se acuerda lo hermoso que era el Parque Nacional El Chico, ahora infestado de gusano barrenador y muuuy deforestado? ¿Alguno recuerda Pachuca, la Bella Airosa, limpia y ordenada y ahora con miles de puestos de ambulantes, perros callejeros y violencia en todos lados? YO ME ACUERDO.

Que quede claro que no pienso ni por un segundo que con los otros partidos estos Estados estarán mejor, de ninguna manera. Tampoco sé si esta coalición logrará sacar a los reptiles de estos Estados, ojalá y así sea, porque eso me haría pensar que sus habitantes tienen memoria, pero deberán exigirles a los nuevos que hagan un cambio de fondo y no de forma. Pienso que estarán bien cuando sus propios habitantes decidan que así sea, y dejen de pensar que su salvación vendrá de estos asquerosos políticos que tenemos en el país; estarán bien cuando sus héroes dejen de ser futbolistas imbéciles que valen menos que una mierda; estarán mejor cuando dejen de votar por un candidato sólo porque les parece dizque guapo (Peña Nieto); estarán bien cuando se decidan a inaugurar su cerebro y dejen de venderse por un kilo de tortillas o una camiseta; estarán mejor cuando dejen de esperar a que un mesías de pacotilla (López Obrador), les diga -Y SE LO CREAN-, que vino a salvarlos; estarán realmente bien cuando finalmente se pongan a trabajar en estar bien.

Y a los politiquillos de mierda de los tres partidos les digo que YO sí sé; que tengo muy buena memoria; que conozco la historia de este país, y que recuerdo claramente que por hechos como los que estoy viendo -quizá por menos-, hace 100 años, se armó la Gorda. MÁS VALE QUE LO RECUERDEN.

jueves, 21 de enero de 2010

Los tres gallos del PRI para el 2012

Como siempre lo digo, si los mexicanos invirtieran sólo el 10 % del tiempo que malgastan en hacer cábalas sobre politiquería y rumorología, lo invirtieran en leer buenos libros, no estaríamos como estamos. Si siguen mi blog, recordarán que dije hace más de 6 meses, en las nefastas elecciones del nefasto año pasado, que la campaña para el 2012 había comenzado y así ha sido. Repetiré que los noticieros de esta república bananera son un asco; en estos días, que ya van siendo muuuuchos, se han dedicado todo el tiempo a hablar de Haití como perros a quienes les lanzan un jugoso hueso, y no lo dejarán hasta no haberle quitado toda la substancia o se atraganten con él. Es materialmente imposible sintonizar alguno de ellos y escuchar qué pasa en el resto del mundo, todo de pronto se convirtió en Haití. Pero es muy importante hacer notar que NUNCA han dado datos que valgan la pena, se quedan siempre en la superficie, no analizan más que lo que miran, sin hacer periodismo de fondo. Por ejemplo, la historia que comparten con la República Dominicana en una islita no más grande que nuestro Estado de Nayarit. Nunca han hablado del porqué la mitad de la isla (Haití), se muere de hambre y la otra mitad (República Dominicana) está en una situación tan distinta; y otros miles de tópicos que por ignorarlos, se obvian de la manera más estúpida. No va a ser Haití el tema de esta reflexión, sino lo que vino a poner en segundo y tercer lugar: las reformas en la Constitución para que los homosexuales puedan adoptar niños y la carrera por la silla presidencial de este país.
El Partido Revolucionario Institucional ya destapó a sus tres candidatos: Manlio Fabio Beltrones, Beatriz Paredes y Enrique Peña Nieto. Me queda claro que son dos zorros y una gallina. Explico: se me retuerce el estómago de comparar a esos dos candidatos con un animal tan astuto, sagaz, listo e inteligente y hasta lindo; quise decir otro animalillo pero lo dejo a su imaginación para que no resulte peyorativo y nadie piense que soy anti-priísta, porque no lo soy, soy recalcitrantemente antipartidista.
En el caso de Peña Nieto, éste chaparrito comenzó su campaña desde el mismo momento en que tomó posesión del mando del sufrido Estado de México, el más violento de esta república bananera (incluso más que Chihuahua), lean las estadísticas respecto a los mal llamados feminicidios, como diría el tremendo juez de la tremenda corte. Desde ese preciso momento, vimos en todos los noticieros, pero lo que se dice en todos, que cada acción que llevaba a cabo este personaje, incluso la más nimia, como inaugurar una llave de agua en un mercaducho, inmeditamente lo veíamos en los noticieros. De esta manera, llegó a ser el candidato más conocido en el país. Es por demás, decir que esas inserciones en los noticieros y en los periódicos, cuestan muuuucho $$$$$ y ya sabemos quién lo ha venido pagando: Nosotros, por si alguien no entendió. Después, la extraña muerte de su esposa, lo puso en las primeras planas y para acabar, se busca una noviecita de TELEVISA, y el asunto está hecho. Antes de ser el gobernador del Estado de México, Peña Nieto era muy conocido en su casa y por su familia, hoy las perras (que se ponga el saco a quien le quede), ignorantes, están que se mueren por ir a votar por él, dizque porque está guapo (?) Yo, ni con una pistola en la sien.
Prosigo con Manlio Fabio, que ha llegado ha estar en primeras planas ¡hasta acusado de tener nexos con el narco! en una nota publicada en el New York Times en 1997, escrita por dos que sí son periodistas Craig Pyes y Sam Dillon y siendo gobernador de Sonora, específicamente, fue acusado de tener nexos con Amado Carrillo, el recordado Señor de los Cielos, pero de todo ha salido muy bien librado, como corresponde a la impunidad que se vive en este país. Son ya infinidad de acusaciones y hasta algunas pruebas; la periodista Denisse Merker, lo nombra incluso Manlio NARCO Beltrones. ¡Qué pena que los mexicanos tengan memoria de teflón -y del mejor, deberían patentarlo-, nada se les pega, ellos están esperando el Mundial de Fútbol y sólo eso. Lo cierto es que este señor no desperdicia oportunidad para aparecer frente a las cámaras con su carota de yo no fuí o como diría el memorable Fox ¿Y YO PORQUÉ? No ahondo más en miles de cosas de verdad feas sobre este señor, porque considero que sólo ésta debería ser más que suficiente en un país que tuviera la más mínima dignidad. Y obvio, algo de memoria y vergüenza.
¿Y qué decir de la folclórica gorda llamada Beatriz Paredes? No crean, tiene sus seguidores, hay algunos despistados y poco enterados que hasta la creen inteligente, aunque ustedes no lo crean. Resulta ser que allá por sus lejanas y delgadas juventudes, según dice el sangrón y vendido Fidel Samaniego en su columna de El Universal del 21 de agosto del 2005, ella prefirió la carrera política que casarse con Emilio Sánchez Piedras, "quien luego la hizo diputada local para que luego pudiera acercarse nada más y nada menos que a Luis Echeverría Álvarez, quien la haría diputada federal por sus méritos." Las cursivas son porque el pendejísimo de Fidel Samaniego así lo dice, así está redactado; de la manera más malhecha desvergonzada. La hizo, la hiciera ¿Y nuestros votos, no cuentan? Beatriz Paredes, la de los cotones, la gorda de los huipiles, la trenzuda, la folclórica, la estudiante hippie, la que no da paso sin huarache, la que ha vivido del erario más de treinta años, la que ha dicho que sólo le faltan dos cosas en la vida: aprender inglés y hacer dieta; la que pedía muchachitas adolescentes para divertirse allá en la pobre y vejada Cuba, cuando Salinas de Gortari la hizo embajadora; la que perdió la jefatura de la ciudad de México porque no votaron por ella ni los de su partido; la sempiterna diPUTAda, la que seguramente morirá en su cama y a causa de algún exceso, no me representa a mí, ni debiera representar a algunas, no muchas desgraciadamente, mujeres mexicanas que nos hemos abierto paso por nosotras mismas, y que hubiéramos salido corriendo si un Luis Echeverría Álvarez, o cualquier otro de éstos íncubos asquerosos, nos hubiese propuesto hacernos diputadas federales a cambio de vender nuestra alma al sistema ¿y porqué no decirlo? nuestro cuerpo a muchos.
Estos son los tres candidatos del PRI a la presidencia del país para el año 2012. Ojalá y como vienen diciendo los locos de la cultura New Age, el mundo se acabe antes y el gusto les dure poco.

miércoles, 6 de enero de 2010

La torre de Dubai

Hace dos o tres días, en el noticiero de la noche pude mirar un hecho increíblemente hermoso: la inauguración de la Torre más alta del mundo. Tiene casi un kilómetro de altura y algo así como doscientos pisos. La ocuparán oficinas y departamentos de lujo. Dicen que en el piso más alto siempre hay escarcha de hielo, debido a su tremenda altura. Fue construida por el arquitecto méxico-estadounidense Adrián Smith, sí leyeron bien, de origen mexicano. No sé si ustedes ya la vieron, pero a mí me pareció más bella que TODOS los efectos especiales de la película AVATAR, que la inauguración de las Olipíadas de Pekín (me niego a decir Beiging), y seguramente que la inauguración del próximo Mundial de Futbol en Africa; todavía recuerdo con vergüenza ajena la de Alemania, con aquellos gordinflones alemanes bebedores de cerveza, a quienes nomás la panza les bailaba, tocando acordeones y bailando y cantando como la sublime Heidi de aquella memorable caricatura japonesa, además, la susodicha torre sí que es real, no pertenece al universo virtual que elaboran las máquinas, sino los propios hombres y que les llevó la friolera de sólo tres años y la suma total de 20,000 millones de dólares. Nada más por hacer notar y para que les quede grabado para siempre en la memoria de teflón que tienen todos los mexicanos, el malhechísimo segundo piso del periférico, que mandó hacer el odiado y aborrecido Peje se hizo en cuatro insufribles años, isufribles para los que vivimos en la periferia de ese mamotreto espantoso que tiene salidas a la NADA, varillas enmohecidas saliendo por todos lados y bajo el cual llueve más tupido que bajo cielo abierto, porque a los pendejos se les olvidó ponerle desagüe. Todavía no sabemos cuánto costó, porque el peor de todos los partidos políticos, el PRD -nunca he tenido empacho en decir la verdad-, se niega a hacernos cuentas, pero les aseguro que muuuuucho más que la hermosa torre de Dubai. ¡Vean lo que los árabes hacen con SU petróleo! ¿A algunos de ustedes les ha llegado alguna vez un cheque por el nuestro?

El caso es que no gana uno para vergüenzas, fíjense las cosas maravillosas que hace la iniciativa privada, nada más hay que ir a Monterrey, y ver la pujanza y el progreso en que se vive por allá, para darse cuenta de que los mexicanos viven asustados y engañados con el cuento de que los empresarios son el peor cáncer que existe, y sí, muchas veces lo son, no puedo negarlo, agiotistas, hambreadores, corruptos y explotadores, pero lo son porque la mayoría de los sindicatos charros y vendidos, los dejan operar como les parezca, enriqueciéndose a costa de los agremiados y teniendo líderes que viven como príncipes saudíes, permitiendo que los trabajadores se mueran buenamente de hambre. Nada más no se les olvide la vieja más aborrecida por mí en toda la historia de mi vida: Elba Esther Gordillo, quien dicta la educación en este cada vez más deleznable e invivible país. Si tienen un poquito de dinero, los que no han ido o no conocen Monterrey, dénse una vueltecita y compárenlo con cualquiera de los estados del depauperado y deprimente sureste mexicano y sabrán de qué estoy hablando. Monterrey es una ciudad construida en un alto porcentaje por la iniciativa privada.
Al grito de: ¡Nada de privatización! dizque porque atenta contra la soberanía nacional, los partidos políticos han dejado que literalmente nos lleve la chingada, claro, no les conviene de ninguna manera que les arrebaten a la gallina de los huevos de oro. Y seguirán sempiternamente defendiendo sus propios intereses, ¡claro que sí! y cuando hayan acabado con todo, se irán de aquí, seguramente a Dubai, que hoy por hoy, se está convirtiendo en una auténtica ciudad de Las mil y una noches. Entre lo que se llevan los partidos políticos, el Congreso, La Asamblea Legislativa, la Cámara de senadores, la Suprema -que de eso nada, como no sea de la corrupción y la pendejez-, Corte, los Sindicatos, las elecciones constantes en todo el país, los Gobiernos de los Estados, cada uno de ellos con sus propios congresitos, cortecitas, policiíta, y toda esa runfla de truhanes que sólo buscan su provecho, se nos van cada sexenio algunas torres como la que vi inaugurarse el 4 de enero de este año que apenas comienza.

Espero, por el bien de todos los mexicanos, que este año, los que no leen ni en defensa propia, se decidan a inaugurar su cerebro y leyendo, se den cuenta de una vez por todas, que hay que cambiar las cosas o no tendremos la más mínima oportunidad de que exista un futuro para nosotros. Eso de soñar con que regrese el PRI, sería como ponernos nosotros mismos la soga al cuello, y no, tampoco les digo que el PAN sea la salida, y del PRD ya ni hablar, la única que existe es que con nuestros hechos les hagamos saber que ya no les va a ser tan fácil seguirnos explotando. Que ya sabemos, pues. Y sí, lo adivinaron, me gustaría vivir en Dubai... no, ya me acordé que allá las mujeres no leen porque no las dejan los musulmanes, aquí nada más nos violan, nos descuartizan y nos matan -en ese orden-, así que con tal de seguir leyendo, procuraré cuidarme y hasta la próxima.

domingo, 3 de enero de 2010

AVATAR


Avatar es una palabra de origen sánscrito y se refiere a la encarnación de un dios. No le veo el sentido en la película de James Cameron del mismo nombre en el que un terrícola pone su mente en el cuerpo híbrido de un extraterrestre y un humano, pero en fin... para no hacer bolas a nadie, démoslo por bueno y a otra cosa. AVATAR es la nueva súper producción del director de Titanic y otras tantas producciones que nos han dejado con la boca abierta, pálidos, desencajados y patidifusos, aunque habrá por ahí algunos amargosos que dirán que es otro símbolo del imperialismo gringo, pero hay que reconocer que a veces hacen las cosas bien, aunque con el dinero que tienen sería imperdonable que no lo hicieran.
Me divierte sobremanera que en su cine manden al planeta mensajes de amor, paz y tolerancia, al mismo tiempo que invaden países en todo el mundo para privarlos de los recursos naturales que les tocaron en suerte (?) cuando se pusieron las fronteras de este pequeño punto azul que llamamos Tierra. Hablar de la producción, los efectos especiales, el sonido y lo guapísimo que está Worthington, sería, además de un lugar común, una pendejez de mi parte, y no estoy en esa fila, a Dios gracias. Todo eso ya es un axioma, por lo tanto me referiré al guión. Sí, a la historia, que por lo que he visto, a nadie le ha interesado.

Las estadísticas dicen que México es un país joven, que más del 60% de los mexicanos son chavos de menos de treinta años; y si sabemos que de esos jóvenes sólo lee el 0.001 %, nos daremos cuenta que casi nadie sabe acerca de la Historia Antigua, ni la Clásica, ni la Moderna, ni absolutamente nada de Historia, ni de nada, para acabar pronto. Por lo mismo, es imposible que se dieran cuenta que el guión de AVATAR, NO es nada, pero lo que se dice nada, original. James Cameron sí que sabe de historia cinematográfica, y por lo que sé es más o menos de mi edad, aunque se ve notoriamente más viejo y acabado. Pues bien, seguramente sólo le bastó echar una mirada a Un hombre llamado caballo, Danza con lobos o El país de las sombras largas, (que son films de nuestra época, y que seguramente ninguno de los jóvenes mexicanos ha visto), para elaborar la historia de ésta película que hoy nos ocupa. No encontré ninguna diferencia; igual, el personaje principal podría haberse llamado Cuauhtémoc, Toro Sentado, Atahualpa o Sadam Hussein, la historia siempre ha sido y seguirá siendo la misma, desde que el mundo es mundo. La pregunta que yo me hago es: ¿Porqué?
El que dos o tres terrícolas un poco más inteligentes, decidan traicionar a su depredadora raza y se unan a los aborígenes de Pandora, me recordó a otro film basado en hechos reales que tampoco han visto los jóvenes actuales: La Misión, que también nos habla de un mundo idílico invadido por el malvado y sempiterno hombre blanco. Total, que cuando yo entro a un cine, en lo primero que me fijo es en la Historia, porque para entrar a mirar algunos efectos especiales, mejor enciendo la tele y veo todos los días realidades más increíbles que cualquier film gringo hecho para esos jóvenes que no nada más en México, sino desgraciadamente en todo el mundo, se interesan en nada, no piensan en nada, no cuestionan nada, y sólo buscan pasar un rato divertidos y a otra cosa, y que por supuesto, no saben de qué estoy hablando cuando les digo que cualquiera de las películas citadas antes, es infinitamente mejor que AVATAR y eso, sin efectos especiales.
Para los que pertenecemos a otra generación en donde no era posible darnos gato por liebre, haber esperado ilusionados este film, resulta un total fiasco. Ahora, a esperar El Hobbit, que cuando menos sí tiene una historia en qué apoyarse.