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viernes, 27 de agosto de 2010

¡¡¡¡LO QUE NOS FALTABA POR ESCUCHAR!!!!

¿Qué pasó finalmente con el bochornoso espectáculo que dieron el cardenal Sandoval Iñíguez y Marcelito Ebrard? (esto de Marcelito, lo digo en sentido completamente peyorativo). Antes de pensar en escribir algún comentario sobre este asunto del que ya se ha dicho bastante, estuve calibrando los pros y los contras durante varios días, y si por fin me decido a hacerlo, es por que esperé nada más para ver si alguno de los conductores de todos los noticieros que escuché, hacía el comentario que estaba yo esperando, y al no hacerlo ninguno, es que por fin estoy yo escribiendo al respecto, cuando parece que después de haber ocupado las primeras planas en todas las noticias y durante más de una semana, ya pasamos a otra cosa y ni quien se acuerde; es más, la gran mayoría ni siquiera se enteró de nada. Les explico:


Todo comenzó cuando después de una abrumadora mayoría, la Tremenda Corte de este país bananero y bicicletero, votó a favor de que la comunidad gay pueda adoptar niños. Al enterarse, el cardenal Sandoval, montó en cólera y se refirió al asunto con un lenguaje a todas luces poco apropiado para un "príncipe" de la Iglesia, acusando de paso a la corruptísima corte suprema en pendejez, de haber sido maiceada para que votara a favor. YO asumo la responsabilidad de afirmar (aunque no haya estado presente en el maiceo), que de todo lo malo que este sufridísimo México padece, entre políticos ladrones, congresos y cámaras, vendidos al mejor postor; líderes charros; Iglesia oscurantista; empresarios explotadores; pueblo ignorante y apático; y miles y miles de rémoras que no dejan avanzar, incluyendo la violencia y por supuesto el narco, entre todos los males... la dizque suprema corte (así, con minúsculas), es lo peor de lo peor. Y ES LO PEOR DE LO PEOR, porque sería la institución de la que debiéramos esperar JUSTICIA, y comenzando con el casi medio millón de pesos que ganan esos ojaldras, más los bonos que ellos mismos se regalan como bonificaciones, en un país que se está muriendo de hambre, deberían ser depuestos y arrojados a una celda pestilente por el resto de sus días y a pan y agua; además de que siempre están vendidos, nada más hay que recordar el caso de Lidia Cacho, el tristísmo e injusto caso del incedio de la guardería, en donde murieron 50 niños y muchos quedaron dañados para siempre y por último éste que hoy me ocupa.


Aquí voy a hacer un poco de historia: la iglesia católica, junto con el islam, y TODAS las sectas cristianas derivadas del catolicismo, tienen un tronco común: el Antiguo Testamento. Y si hacemos caso de lo que dice la Biblia, Moisés escribió el Pentateuco por allá por el año de 1,300 a.C. más o menos. En uno de sus libros nos cuenta la historia de Sodoma y Gomorra. Yo al menos, tengo claro que los sodomitas eran la comunidad gay de la antigüedad, más los de la segunda, que son los gomorritas (¡pobres, tenían nombre de enfermedad venérea!), no sé porqué fueron castigados. En fin, queda clarísimo que desde aquel entonces, la comunidad gay no era bien vista por Jehová. En consecuencia, y si el cardenal Sandoval, es jerarca de una iglesia que tiene esta filosofía de vida, no se podía esperar otra reacción de su parte, fue totalmente coherente con lo que predica (mala educación, aparte). En cuanto a Marcelito (cada vez más amaneradito), él se dice católico, y no puede ni debe pretender que la Iglesia cambie con los tiempos; lleva así casi 2,000 añitos y le ha resultado, no creo que por un berrinchito de alguien que hoy está y mañana ni quien se acuerde, vaya a actuar de otra forma. ¿Pues no que todos los mexicanos tenemos dercho a expresarnos y decir lo que nos parezca?

Por otro lado y en primer lugar, el jefecito del D.F., puso inmediatamente a todo el departamento jurídico que pagamos nosotros con nuestros impuestos, para demandar al cardenal ¿Porqué no lo hizo con su dinerito?, en segundo, si se dice católico practicante, debe entender que no se pertenece a una iglesia o partido, tomando de ellos nada más lo que nos convenga y sea de nuestro gusto, sino TODO y en paquete, y que si no estamos de acuerdo, pues bueno, con fundar su propia religión (que en su caso sería el pejismo con quien ya saben ustedes en los altares como el mesías más moderno del mundo), y todo queda arreglado, al fin que ya afirman tener más de dos millones de prosélitos, entre ellos, y el más importante: Fidel Castro. Y tercero, y ésto es lo más vergonzoso, a la pregunta de una periodista mula que le dijo a Marcelito ¿Y qué haría usted si el cardenal lo excomulgara? el otrora niño bueno del d.f. y ahora tremendamente deschongado, futuro (si es que el mesías lo deja), candidato de la izquierda a la presidencia de este país bananero -¡NO POR FAVOR!, ¿QUÉ HICIMOS QUE DIOS NOS CASTIGA TANTO?- muuuuy serio, moviendo la cabeza como acostumbra y pelando tamaños ojotes, contestó: "Ay, si me excomulgan, voy a Roma y lo arreglo" ¡¡¡¡¡AUNQUE USTEDES NO LO CREAN!!!!!

En cuanto al vocero del arzobispado, las cifras que dio y las críticas que hizo, dan en qué pensar, por ejemplo y textualmente: "El gobierno de la ciudad de México, se ha dedicado a socavar desde sus cimientos los valores de los mexicanos y principalmente el más importante de todos: la familia. Nada más fíjense en estas cifras: en lo que va del año, se han llevado a cabo en la ciudad de México la cifra nada pequeña de ¡¡¡46,000 abortos!!! si los muertos por la violencia y el narco son menos de 30,000, en todo el sexenio de Calderón, pensemos en la cifra que alcanzarán los abortos en el mismo tiempo. ¿En dónde en realidad está la violencia? La capital de la república tiene el nada honroso título de la capital mundial del aborto". Esto dijo entre muchas más cosas y yo sólo agregaría: ¡¡¡Y también los pagamos nosotros con nuestros impuestos!!! Que yo recuerde, los corruptísimos jueces y juezas, votaron al vapor, sin especificar, a cuántos abortos tendría derecho cada mujer que por irresponsabilidad y por dejadez absoluta (porque la Ley ya contemplaba clarísimamente el aborto por violación), acuda cada año o cada mes a que la saquen del apuro en el que solita se metió ¡¡¡Debe haber un límite!!! Ya averigüé, y el índice de embarazos por violaciones es muchísimo menor al de la simple calentura, y nadie, y mucho menos los contribuyentes, debemos pagar el pato, digo, por el acostón.

Según lo último que se ha dicho en las noticias, el 45% de los mexicanos apoyan a Ebrard y el restante 65% al cardenal, yo lo único que digo y lo hago llorando de rabia, es que ojalá y los dos desaparacieran del mundo en una noche tenebrosa, abducidos por una nave espacial tripulada por extraterrestres bisexuales y muy religiosos

¡¡¡OJALÁ Y ASÍ SEA!!! AMÉN.

viernes, 6 de agosto de 2010

EL PÉNDULO DE FOUCAULT


La teoría social de la conspiración... es una consecuencia de la desaparición de Dios como punto de referencia, y de la consiguiente pregunta: "¿Quién lo ha reemplazado?"


Karl Popper, Conjectures and refutations, London Rutledge, 1969.


Acabo de terminar de leer por quinNegritaquagésima séptima ocasión El Péndulo Foucault; lo compré hace muchos años en una librería que ya no existe. Fue mi primer acercamiento a uno de los autores que más amo en mi vida: Umberto Eco. No voy a negar que el primer acercamiento con este autor me dejó tan asombrada, que me fue casi imposible captar en su totalidad el universo de datos que abarca en este libro, pero, también diré que a la segunda lectura ya estaba tan enganchada con esa prosa tan inteligente y fluida que me resultó irresistible no buscar TODOS sus libros, y que cada uno de ellos ha enriquecido mi existencia como nadie podría imaginar que enriquecerá la suya.


Umberto Eco es hoy por hoy, uno de los intelectuales más brillantes que dio el siglo XX y parte del XXI, y yo diría sin exagerar, de los últimos siglos. Existen muchos ejemplos de grandes hombres que escriben para la Academia y no sienten jamás el prurito de acercarse al gran público, él no es uno de ellos. Considerado el padre de la Semiótica Moderna, Umberto Eco, sale de las aulas universitarias y pasa a formar parte de la lista de autores que nacen siendo clásicos. Con El Nombre de la Rosa, Baudolino, La Misteriosa Llama de la Reina Luana y el libro que me ocupa hoy, este hombre maravilloso ha estado en la lista de los autores más vendidos del mundo, pero, ¿comprendidos? no lo sé a ciencia cierta; finalmente, como él mismo dice, "no escribo para la gran masa de lectores, si algún despistado quiere leerme y llega más allá de la página 50, se quedará para siempre, y si no es así, no me importa".


Yo fui de los afortunados que no sólo llegó más allá de la página 50, sino que siguió, siguió y siguió, lamentablemente no hasta el infinito, como hubiese sido mi intención, pero todo lo que es mortal tiene límites y él, desgraciadamente, no es un dios. Algún día su llama se apagará poco a poco, y los que quedamos, echaremos de menos no seguir leyéndolo.


El Péndulo de Foucault es un libro complejo y difícil -lo que hay que decir de casi toda su obra-, inútil acercarse a sus libros si no se posee un bagaje cultural medianamente aceptable, de otro modo, no llegaremos más allá de la famosa página 50, aunque como siempre les he dicho a mis queridísimos alumnos, existen una y mil maneras de ir comprendiendo si tenemos a la mano las herramientas y la paciencia necesarias, así que nadie se sienta desilusionado. Esta historia nos habla de todas y cada una de las hermandades secretas que existen y han existido en la Historia del mundo. ¡No vayan a creer por favor que les hablo de algo así como el Código Da Vinci y otros miles de libros de códigos para incautos! ¡No, no, no, no! Este es un viaje iniciático por lo más oscuro de la mente del hombre, por los terrores más ocultos, por las supersticiones más increíbles, por las disquisiciones más asombrosas... es toda una enciclopedia por las rutas más inverosímiles de TODO lo que el hombre ha inventado para justificar lo injustificable.


Es un largo periplo por la hermosa ciudad de Milán y las callejuelas más intrincadas de París, y en el centro de todo este universo oscuro: El Péndulo de Foucault en el Observatorio de la antiquísima ciudad Lux, una de las más antiguas del mundo, con esa gigantesca araña de metal a la que llamamos La Tour Eiffel, que sigue asombrándonos a más de doscientos años de haber sido construida, pero que no despierta ni siquiera una pregunta en los miles de turistas desprevenidos que se paran frente a ella boquiabiertos e ignorantes de toda su historia, con sus miles de ojos al infinito, haciendo que todo el Universo penda de ella. Este libro auténticamente maravilloso, contesta las preguntas que siempre nos hemos hecho aún antes de que las hubiéramos siquiera pensado; crea en nuestra mente incógnitas satánicas, diábolicas, definitivamente estremecedoras: ¿En qué clase de mundo vivimos? ¿Estamos plenamente conscientes de lo que se espera de nosotros? ¿Existe sólo el mundo que podemos captar con nuestros débiles y deficientes cinco sentidos? ¿Captamos siquiera una millonésima parte de los prodigios que nos rodean? Al ir pasando una a una sus páginas, nos daremos cuenta de que fue EL PRIMERO, EL LIBRO, EL ÚNICO... de TODOS los libros que vieron la luz después y que llenaron los escaparates de todas las librerías del mundo con historias de misterios, códigos y demás rarezas que ustedes ya saben. NINGUNO DE ELLOS TAN INTELIGENTE Y APASIONANTE COMO ÉSTE, DEFINITIVAMENTE NO PRESCINDIBLE, SINO OBLIGATORIO.