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lunes, 6 de diciembre de 2010

HARRY POTTER VII

Alguien dijo que la ignorancia es la madre de todos los vicios, y hoy vino a mi mente esa frase para constatar que NUNCA fue más cierta. El pasado viernes me decidí por fin a ver la séptima entrega de esta saga que comenzó en el año 2000. Mi función era a las ocho y media, así que tuve la oportunidad de ver salir a los chiquillos que asistieron a la función anterior. Como siempre, salieron haciendo gran escándalo, gritando sin motivo alguno y dejando un reguero de basura por donde pasaban, sus papis sólo veían todo complacidos. Lo extraordinario, fue la cara de la mayoría de los papis, era un rostro de suprema felicidad por haber cumplido con el dudoso deber de llevar a sus crías a ver el espectáculo que han seguido por diez largos años. Con una gran sonrisa en el rostro, se dirigieron a la tiendita de souvenires y arrasaron con todo. ¡¡Hermosa manera de educar a los futuros zetas, ninis, equis y toda clase de buenos para nada!!!. Total, como siempre, constaté que ni papis, ni crías habían entendido NADA, pero, ¡cómo se habían divertido y... cuánto habían gastado! Así que, con la conciencia tranquila y la impresión del deber cumplido, se dirigieron a los estacionamientos y, a casita, ¡¡hasta la próxima entrega!!
Entré a la sala, esperando que de nuevo me recetaran un historia, hasta cierto punto intrascendente, con ligeros toques melodramáticos, filmada en el espacio mágico de Hogwarts, las consabidas varitas, los jueguitos de quidditch en las escobas, las grandes comilonas de carbohidratos en el comedor, algún secreto detrás de un muro... ¡en fin! lo que vimos en las seis anteriores entregas (excepto la muerte de Dummbledore). Pero no fue así, ¡claro que no esperaba econtrar lo que vi proyectado en la gran pantalla! Y lo que vi proyectado en la gran pantalla fue realmente satánico. Más que cualquier película palomera, muuucho más que El Bebé de Rose Mary y El Exorcista o que cualquiera película denominada como TERROR y prohibida para menores de edad. ¿Porqué entonces ha sido tan difícil que los adultos entiendan a qué se están enfrentado? Contesto: Por falta absoluta de cultura.
Y no son pocos los adultos que han caído en la falsa magia y son seguidores fanáticos del maguito de lentes redondos y sonrisa maravillosa. Pero resulta que el maguito creció y ya es un joven con apetitos propios de su edad, que el maravilloso colegio Hogwarts, cayó en manos de líderes oscuros y racistas, que ya no está su sempiterno director Dummbledore, para proteger a los alumnos y a la humanidad del peligro que está más próximo que nunca, que de pronto, el mismísimo Harry tendrá que enfrentarse a las fuerzas oscuras casi solo, ya que Voldemort ha dictado sentencia de muerte en su contra, sus maestros han ido desaparaciendo uno a uno, y que hasta su más grande amigo, decide por su familia en vez de hacer fuerte al único elegido para salvar al mundo. Acompañado sólo de Hermione, Harry tendrá que buscar TODOS los pedazos del alma de Voldemort (pedazos que ha guardado en diferentes objetos a través del asesinato), para así poder terminar con él. ¿Es el propio Harry uno de los pedazos del alma de Voldemort?
La tarea es titánica y Harry NUNCA, en ninguna de las películas anteriores ha demostrado gran habilidad con la magia, él sólo salió bueno para el jueguito de quidditch, y para meterse en problemas, de los cuales lo saca siempre la inteligente y leal Hermione, porque a causa de la imbecilidad casi completa de Ron, es ella la que investiga, interviene y defiende al par de aprendices de magos. Ser aprendiz de MAGO SUELE SER MUUUY PELIGROSO, así ha venido siendo a lo largo de ya muchos milenios... ¿serán estos tres apredices capaces de enfrentar al MAL?
Hasta aquí, y dada la historia que he contado, todo puede ser esta saga, menos unas películas para pequeños, (en todos sentidos). No hace mucho, el propio Papa Benedicto XVI, trató de alertar a los padres acerca del peligro que conlleva NO ENTENDER en absoluto de qué trata verdaderamente Harry Potter, pero dado el escándalo de pederastia en los curas de una Iglesia cuasi obsoleta y cada vez más abandonada a causa de sus excesos, solamente fue una voz clamando en el desierto. No seré yo, por supuesto, -sino hasta mi próxima conferencia-, quien quite el velo del misteriosísimo éxito del niño mago, que nació siendo un clásico, aún antes de salir a la venta el primer volumen. Harry Potter, fue, y ES, un libro hecho por encargo y con un fin. Harry Potter está repleto de símbolos, de claves, de códigos oscuros y siniestros desde el primer libro; símbolos que debimos haber interpretado desde el comienzo, ahora, quizá ya es demasiado tarde. Esta película que hoy me ocupa, es demasiado oscura, demasiado densa, extraordinariamente desesperanzadora e increíblemente desvergonzada, ya la autora no tiene porqué esconder sus fines, ha abierto al fin la puerta de un abismo infinito y tremendamente negro, y debemos recordar aquella frase estremecedora de Nietzsche: "Si miras mucho al abismo, no olvides que el abismo también te ve a ti"
Envuelto en el más bello papel, iluminado con colores fantásticos, con unos efectos especiales hermosos y atrayentes, Harry Potter es un regalo bastante peligroso y cuestionable, para todos los niños del mundo y ha superado con creces las expectativas de sus creadores. No es inocuo, no tiene NADA de inofensivo, no es light, es denso, pesado, oscuro, iductivo y sumamente peligroso, pero toca a esos ignorantes padres de la actualidad, enterarse del PORQUÉ.
Estén al pendiente de mi próxima Conferencia: "Harry Potter y los símbolos revelados", que llevo preparando los mismos diez años que tiene esta saga.